miércoles, 23 de septiembre de 2015

La tarea de la satisfacción.

Muchas personas hablan de la importancia del pensamiento positivo, pero a veces, en el día a día, y con el ajetreo típico se nos hace difícil conducir nuestra atención en las cosas positivas y acabamos centrándonos mucho más en lo negativo. Hoy os propongo una tarea muy sencilla, que podéis hacer hacia el final del día, cuando el ritmo es más pausado y que no os llevará mucho tiempo. Si la practicáis con constancia, facilitará mucho que poco a poco vuestro pensamiento sea cada vez más positivo y os podáis sentir más satisfechos, felices y agradecidos con la vida.

Esta es una tarea de Luc Isebaert extraída del libro 200 tareas en Terapia Breve de Mark Beyebach y Marga Herrero. Consiste en contestarse a uno mismo cada día, antes de dormir, estas tres preguntas:

1.- ¿Qué pequeña cosa he hecho hoy de la que estoy satisfecho?

2.- ¿Qué pequeña cosa ha hecho hoy alguien conmigo/por mí de la que estoy satisfecho o agradecido? ¿De qué forma mi respuesta ante eso hace más probable que se repita en el futuro?

3.- ¿Qué otra pequeña cosa he hecho hoy de la que estoy satisfecho?

No se trata de decir grandes cosas, es suficiente con detectar pequeños momentos de satisfacción durante el día.  Por el efecto que esto tiene sobre nuestro estado de ánimo, vale la pena que durante algunos días hagáis la prueba.




Con esta técnica conseguiremos focalizar nuestra atención en las cosas positivas que nos han pasado durante el día y esto se verá reflejado en cómo nos sentimos. Además, nos daremos cuenta de qué cosas son las que facilitan que se repita esta sensación de satisfacción vital. 

Anaïs Cerrillo. 

domingo, 20 de septiembre de 2015

La zanahoria, el huevo y el café.


Hago mi primera intervención en este blog, compartiendo con vosotros el siguiente cuento, de autor desconocido, que me sirvió como despedida para cerrar un proceso terapéutico. Tuve la suerte de poder felicitar a mi paciente por ser “café”. Seguid leyendo y sabréis porqué…

EL CUENTO DE LA ZANAHORIA, EL HUEVO Y EL CAFÉ

Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y de cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: “Querida, ¿qué ves?”

-“Zanahorias, huevos y café” fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Le sacó la cáscara y observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó: “¿Qué significa esto, padre?”

Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente.

La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.

El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.

Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua. 

“¿Cuál eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo que poseías un espíritu fluido pero después de una muerte, una separación, o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

Y tú, ¿cuál de los tres eres?


Este cuento nos hace reflexionar sobre cómo afrontamos las adversidades de la vida. Hay algunas circunstancias que no podemos elegir y la forma de cómo lo vivimos depende de cómo lo interpretemos y lleguemos a afrontar la situación. Claro está que hay muchas formas de afrontar una misma situación. Está en nuestras manos intentar escoger aquella que nos permita obtener mayor bienestar. Nos podemos acercar a este objetivo intentando ver las adversidades como oportunidades para crecer, para aprender, para mejorar y para sentir, en definitiva, mayor bienestar.

Maria Fabregat. 

viernes, 11 de septiembre de 2015

La cajita de los miedos


Hace algún tiempo una compañera compartió conmigo esta técnica que usaba con los niños con los que trabajaba. Me pareció una técnica muy interesante y le pedí permiso para compartirla ya que creo que puede interesaros a vosotros también.


Se trata de una técnica de educación emocional que ayuda a conocer los propios miedos, ponerles nombre y por tanto hacerlos más manejables, y compartirlos; y por tanto tener la oportunidad de que otras personas nos ayuden a verlos de maneras diferentes.

Esta es una actividad fantástica para trabajar en infantil (aunque con las variaciones oportunas se podría trabajar con cualquier edad).


Primero decoramos entre todos una caja con material reciclado, cartulinas, colores, etc. Después, pedimos a los niños que nos cuenten a qué cosas tienen miedo (puede ser al médico, a la oscuridad, a las arañas...). Cuando todos hayan hablado les decimos que dibujen o escriban esas cosas que les dan miedo en un papel. Después, el papel lo vamos a guardar en nuestra Cajita de los Miedos y allí se va a quedar. Puede ocurrir que alguna vez el miedo se escape de la cajita. En ese caso habrá que volver a meterlo. O también puede pasar que aparezcan nuevos miedos. Pero entonces ya sabremos que podemos dibujarlos y guardarlos en la caja y así los miedos se quedarán allí guardados y no nos molestarán más.




Aparte de esta idea, que es genial, yo añadiría un paso más: después de haber metido todos los niños sus miedos, cada niño sacará un miedo al azar (que no sea el suyo) y en grupos de 4 o 5 pensarán que cosas pueden hacer para que eso no les de miedo y luego se lo explicarán a toda la clase; así a parte de trabajar con los miedos y exteriorizarlos les permites obtener recursos para hacerles frente cuando vengan (si es que salen de la cajita!!) además aumentará la autoestima de los niños al sentir que ayudan a otros niños a manejar sus miedos; esto les hará a la vez sentirse más capaces ellos mismos de manejar los propios. (Una adaptación para trabajarlo en casa sería comentarlos todos juntos, siempre fomentando la intervención activa de los más pequeños y teniendo en cuenta sus ideas y por supuesto sin ridiculizarlas!)



Espero que esta técnica os sirva y os guste. 

miércoles, 22 de julio de 2015

Tolerar la frustración

La frustración es algo que nos acompañará durante toda la vida, por mucha suerte que tengamos y muy bien que hagamos las coses, siempre habrá algo que no es tan perfecto cómo esperamos o cómo debería ser. Saber tolerar y sobretodo, saber enfrentarse a la frustración son aprendizajes básicos en nuestra vida, ya que tanto la frustración cómo el éxito son dos factores claves para el desarrollo de la autoestima y dos acompañantes inseparables de nuestra existencia.

Aquí os dejamos algunas recomendaciones del observatorio de la salud y la infancia de Sant Joan de Déu.

Para enseñar al niño a tolerar la frustración, existen consejos útiles que detallamos a continuación:

1. Dar ejemplo. La actitud positiva de los padres a la hora de afrontar las situaciones adversas es el mejor ejemplo para que los hijos aprendan a solventar sus problemas.

2. Educarle en la cultura del esfuerzo. Es importante enseñar al niño que es necesario esforzarse. Así aprenderá que el esfuerzo es, en muchas ocasiones, la mejor vía para resolver algunos de sus fracasos.

3. No darle todo hecho. Si se le facilita todo al niño y no se le permite alcanzar sus retos por sí mismo, es difícil que pueda equivocarse y aprender de sus errores para saber cómo enfrentarse al fracaso.

4. No ceder ante sus rabietas. Las situaciones frustrantes derivan, en muchos casos, en rabietas. Si los padres ceden ante ellas, el pequeño aprenderá que esa es la forma más efectiva de resolver los problemas.

5. Marcarle objetivos. Hay que enseñar al niño a tolerar la frustración poniéndole objetivos realistas y razonables, pero sin exigirle que se enfrente a situaciones que, por su edad o madurez, sea incapaz de superar.

6. Convertir la frustración en aprendizaje. Las situaciones problemáticas son una excelente oportunidad para que el niño aprenda cosas nuevas y las retenga. De esta forma, podrá afrontar el problema por sí mismo cuando vuelva a presentarse.

7. Enseñarle a ser perseverante. La perseverancia es esencial para superar situaciones adversas. Si el niño aprende que siendo constante puede solucionar muchos de sus problemas, sabrá controlar la frustración en otras ocasiones.


Ante la frustración, hay que enseñar a los niños formas positivas de hacer frente a estos sentimientos adversos. Para ello, se pueden utilizar distintas estrategias:

· Enseñarle técnicas de relajación. Todos nos enfrentamos a las situaciones adversas de una forma más positiva si estamos relajados. Un buen consejo es enseñar a los pequeños a aumentar su tolerancia a la frustración a través de la relajación del cuerpo.

· Enseñar a identificar el sentimiento de frustración cuando aparezca. Por ejemplo, “Juan está rabioso porque no ha hecho bien esta resta. Inténtalo con otra y tómate más tiempo”.

· Enseñar al niño cuándo debe pedir ayuda. A algunos pequeños les cuesta pedir ayuda, mientras que otros la piden constantemente y de inmediato. Hay que enseñar al niño a intentar encontrar una solución primero. Si se siente frustrado al realizar alguna tarea, debemos intentar enseñarle a evitar la frustración: “¿qué podrías hacer en lugar de enfadarte o abandonar la tarea?”.

· Representar papeles. Se puede jugar con el niño a interpretar una situación frustrante. Por ejemplo, el pequeño tiene que hacer los deberes pero quiere irse a jugar al parque. Primero, el niño interpretará la frustración y luego adoptará el rol opuesto. Se le puede animar a que hable consigo mismo de forma positiva y busque una manera de resolver el problema.

· Reforzar las acciones apropiadas del niño. Es importante elogiarlo cuando retarde su respuesta habitual de ira ante la frustración, y cuando utilice una estrategia adecuada.

· Modificar la tarea. Enseñar al niño una forma alternativa de alcanzar el objetivo.


En resumen, cabe recordar que la frustración forma parte de la vida. Aunque no se puede evitar, se puede aprender a manejarla y superarla, y aumentar de esta forma la tolerancia a la misma. Aprender a tolerar la frustración facilita que nos enfrentemos con éxito a la vida. Por ello, cuanto antes aprendamos, mejor.

Algunos padres desean posponer el aprendizaje de la frustración, puesto que lo consideran doloroso, o al menos, desagradable. Es cierto que la frustración no es aquello que vivimos con mayor maravilla, pero para aprender a manejarla se necesitan muchos intentos, y es por eso que debemos empezar a practicarla pronto, siempre con el apoyo de los papás para que sea una frustración adecuada al nivel de desarrollo y capacidades de cada niño. 



lunes, 15 de junio de 2015

Técnica: la cajita de los deseos.

Esta es una de mis técnicas favoritas, no requiere una gran preparación, es fácil de llevar a cabo y además sirve para trabajar la satisfacción, el vínculo y esa sensación de sentirnos especiales que todos necesitamos. Por estas razones pienso que es una de las técnicas que suele ir bien a casi todo el mundo, siempre que haya buena intención y ganas de estar mejor. Se puede usar tanto en parejas cómo en familias pero tendremos que tener en cuenta que hay pequeñas variaciones. 
Aquí os dejo todas las instrucciones para que podáis usar esta técnica tan especial y bonita, espero que la disfrutéis. 



1.- Se escoge un recipiente (Caja, Pecera, Bol, …) Para dejar los deseos; este recipiente se colocará en un lugar visible, accesible para todos los miembros, y de paso.
2.- Cada miembro escogerá papel de un color diferente para escribir sus deseos, y se hará una leyenda indicando qué color pertenece a cada miembro.
3.- Cada miembro pensará en deseos que los demás miembros pueden hacer por él; al pensarlo debemos pensar en deseos que puedan ser realizables por todo el resto de miembros de la familia, a ser posible que no requieran una importante inversión (seguramente, además no todos los miembros disponen del mismo acceso al dinero…) y que nos hagan especial ilusión. (Si pedimos cosas que puedan ser bastante habituales, por ejemplo “Recibir más besos” debemos añadir una nota para que los demás miembros nos hagan saber si están intentando cumplir uno de nuestros deseos; para que podamos valorar su esfuerzo adecuadamente).

Ejemplos de deseos
Preparar una comida/ cena especial, pedir el plato favorito, que nos traigan el desayuno a la cama, que nos preparen un baño especial (relajante, de piratas…), jugar a X juego con Y persona, permiso para realizar X actividad, recibir más abrazos, ver determinada película, hacer un pic-nic, ir a determinado sitio, hacer determinada actividad, etc.


4.- Los deseos se escriben en pequeños papeles del color de cada miembro, se doblan para que el deseo no sea visible desde afuera y se meten en el recipiente que los debe contener.
5.- Cada vez que a uno de los miembros de la familia le apetezca hacer algo positivo, bonito, o especial para otro miembro, no tiene más que ir a coger el papel de ese otro color e intentar cumplir el deseo.
6.- Los deseos se pueden ir rellenando (se pueden añadir nuevos deseos si nos apetece) pero no se pueden sacar del recipiente si aún no se han cumplido (en cuyo caso los retirará del recipiente la persona que los cumpla y nosotros podremos decidir volverlos a echar al recipiente o no). Es interesante que nadie se ponga a rebuscar entre sus deseos porqué quiera cambiar determinado deseo porqué así damos tiempo al olvido y esto facilita que nos podamos sorprender positivamente.
En algunas familias no todo el mundo está dispuesto a participar en esta dinámica, y a veces se encuentran resistencias. Estos casos se deben atender teniendo en cuenta las características de cada caso.
Esta dinámica se puede usar para familias y para parejas; en el caso de las parejas, se pueden añadir deseos diferentes (más costosos, más especiales o típicos de la relación de pareja), en el caso de la familia se debe tener en cuenta que el deseo se pueda realizar por cada uno de los miembros. También se puede tener más de una caja en cada casa (por ejemplo una familiar y una de pareja).
Lo más importante es tener buena intención al intentar realizar los deseos y tener en cuenta la ilusión y el esfuerzo del otro al intentar cumplir nuestros deseos. 

Anaïs Cerrillo.

martes, 2 de junio de 2015

Recurso para hermanos de niños con autismo

Cómo muchos sabréis, el autismo es una patología grave, que aunque no es tan común cómo otras, preocupa por sus repercusiones.
Es una patología que suele necesitar un buen tratamiento en varias áreas; tanto clínica, cómo educativa y también familiar. Uno de los retos que se nos plantean, es cómo explicar a los otros niños las características particulares que puede tener un niño con esta patología. Este es un reto especialmente importante cuando existe una relación cercana entre el niño con la patología y el niño al que le tenemos que explicar qué es lo que pasa.
Por eso hoy os traigo este recurso que he encontrado y que me ha parecido genial para acercarnos un poco más a la solución. Se trata de un libro en PDF pensado para explicar a niños de 4 y 5 años de edad, cómo es eso de tener un hermanito con Autismo.

Espero que este recurso pueda ayudar a las familias que lo necesiten.
Un abrazo!

Anaïs Cerrillo. 

martes, 5 de mayo de 2015

Existe una tribu en Àfrica...

No sé si alguna vez habréis leído este texto; es muy bonito y nos ayuda a reflexionar sobre la manera en qué tratamos a una persona cuando se equivoca, cuando hace algo mal o comete un error... 

Existe una tribu en África, donde la fecha de nacimiento de un niño no se toma como el día en que nació, ni como el momento en que fue concebido, sino como el día en que ese niño fue "pensado" por su madre.

Cuando una mujer decide tener un hijo, se sienta sola bajo un árbol y se concentra hasta escuchar la canción del niño que quiere nacer.

Luego de escucharla, regresa con el hombre que será el padre de su hijo y se la enseña. Entonces, cuando hacen el amor con la intención de concebirlo, en algún momento cantan su canción, como una forma de invitarlo a venir.

Cuando la madre está embarazada, enseña la canción del niño a la gente del lugar, para que cuando nazca, las ancianas y quienes estén a su lado, le canten para darle la bienvenida.

A medida que el niño va creciendo; cuando el niño se lastima o cae o cuando hace algo bueno, como forma de honrarlo, la gente de la tribu canta su canción.

Hay otra ocasión en la que la gente de la tribu le canta al niño.
Si en algún momento de su vida, esa persona comete un crimen o un acto socialmente aberrante, se lo llama al centro de la villa y la gente de la comunidad lo rodea. Entonces le cantan su canción.

La tribu reconoce que la forma de corregir un comportamiento antisocial no es el castigo, sino el amor y la recuperación de la identidad.

Cuando uno reconoce su propia canción, no desea ni necesita hacer nada que dañe a otros.

Y así continua durante toda su vida.

Cuando contraen matrimonio, se cantan las canciones juntas.
Y finalmente, cuando esta persona va a morir, todos en la villa cantan su canción, por última vez, para él.

Puede que no hayas nacido en una tribu africana que te cante tu canción en cada una de las transiciones de tu vida, pero la vida siempre encuentra la forma de hacerte ver cuando vas por tu propio camino y cuando no.

Sólo sigue cantando y encontrarás la forma de volver a encontrarte.

Anaïs Cerrillo. 

domingo, 12 de abril de 2015

Entendiendo la Terapia Sexual y de Pareja

Hoy os traigo un artículo de Esther Valencia, Esther es una compañera experta en terapia sexual y terapia de Pareja, además en psicoterapia de adultos. Esther trabaja en el Baobab en estos casos, y aparte nos ayuda haciendo charlas y talleres sobre temas relacionados. Otro servicio muy importante que realiza Esther es el asesoramiento gratuito, que funciona durante una tarde a la semana. 

Uno de los fines de la sexualidad es el placer y disfrute, pero a lo largo de nuestra vida, pueden aparecer diferentes factores que nos distancien de este saludable objetivo. Algunos pueden ser: el tipo de educación sexual y no sexual recibida en nuestra infancia a través de la familia y de los medios de comunicación, los aprendizajes derivados de nuestras experiencias, nuestras creencias y expectativas, nuestra competencia en habilidades sociales, el escaso auto-conocimiento, baja autoestima… y muchos más. Dependerá de la historia de cada persona que aparezcan unos u otros.
En caso de que alguno o algunos de estos factores estén influyendo en la forma de vivir nuestra sexualidad, su influencia no es determinante. Sí lo será nuestro papel a la hora de gestionar y afrontar la situación y a dónde nos lleva. Por ejemplo, si adoptamos un papel pasivo, dejaremos que nuestra vida sexual y nuestra salud sigan viéndose limitadas por estos factores ya que no buscaremos maneras de afrontar el problema. Pero si no nos conformamos con cómo estamos viviendo nuestra sexualidad y tomamos un papel activo, buscaremos recursos y soluciones para mejorar nuestra situación. Es en este momento dónde la terapia sexual y de pareja cobra un papel importante.
-          ¿Qué es la terapia sexual y de pareja, y cómo se trabaja?
Como su nombre indica, se trata de un tipo de terapia psicológica que está dirigida a aquellas personas que estén experimentando algún tipo de malestar psicológico y emocional (a veces de forma puntual y otras de forma continuada) respecto a su sexualidad (individual o en pareja) y/o al vinculo que mantienen con su pareja.
En la terapia será importante conocer la historia y el contexto del problema para entender la situación de forma global e identificar aquellos factores que han podido desencadenar y puedan estar manteniendo el problema. Una vez identificados y con el fin de trabajarlos, se acordaran los objetivos entre el profesional y la/s persona/s que participen en la terapia. Para trabajar estos factores, se utilizaran diferentes técnicas y ejercicios dónde todos los miembros participantes deberán adoptar un papel activo y responsable en relación al cambio.
-          ¿Qué tipos de problemas se pueden tratar?
A nivel sexual: se trabajan disfunciones sexuales de origen psicológico como: falta o disminución del deseo sexual, dolor durante el coito, dificultad para llegar al orgasmo, eyaculación prematura, disfunción eréctil, aversión al sexo… Así cómo cualquier malestar significativo en relación a la sexualidad.  
A nivel relacional: se pueden trabajar infinidad de temas, como por ejemplo: infidelidades, celos, crisis en la relación, rupturas, miedo al compromiso, dificultades a la hora de encontrar pareja, monotonía y rutina, problemas de comunicación, dependencia emocional…
-          ¿Qué personas pueden hacer terapia sexual y de pareja?
No existe un perfil concreto, por lo que cualquier persona que experimente malestar o quiera mejorar su satisfacción en relación a su sexualidad y/o relación de pareja puede acudir. Pueden ser personas de cualquier edad y sexo que se encuentren en cualquier etapa vital, solteras, casadas, con relaciones puntuales, sin relaciones… En cualquier caso, se optará por hacer terapia de pareja cuando los dos miembros de la misma estén de acuerdo. De lo contrario, es más conveniente realizar terapia individual.


En función de lo que desee cada persona, existen otros recursos que pueden ser útiles, aunque no se trabajen en profundidad y de forma individual y personalizada los problemas que se experimenten. Estos tienen que ver con ampliar los conocimientos sobre la sexualidad y la relación de pareja, y sobre uno mismo. Algunos pueden ser:
-          Asistir a los diferentes talleres sobre temas relacionados con la sexualidad, la pareja y en general sobre la psicología. (En nuestro centro, El Baobab, ofrecemos diferentes talleres que podrían interesarte. Si te animas, apúntate a nuestro taller gratuito “Conoce tu sexualidad” del 22 de Abril a las 18h., las plazas son limitadas; para reservar debes escribirnos al mail elbaobabpsicologia@gmail.com y pedir plaza)
-          Si existe alguna duda concreta, puedes utilizar el servicio de asesoramiento sexológico y de pareja. (En nuestro centro, lo puedes encontrar de forma gratuita)
-          Leer libros, artículos, documentos, revistas y blogs que hablen sobre diferentes temas en relación a la sexualidad y la relación de pareja.
¡Espero que la lectura haya sido útil!

Esther Valencia.

jueves, 19 de febrero de 2015

Todos llevamos un cazo...


Me gustaría presentaros a Lorenzo; Lorenzo es un niño especial, pero no lo es porqué lleve un cazo, no, lo es porqué es un niño adorable, tierno, y lleno de cualidades extraordinarias y además lleva un cazo. Lorenzo es un personaje de Isabel Carrier, pero Lorenzo es también cualquier persona que en algún momento de su vida se haya sentido arrastrando un cazo.

De alguna manera todos llevamos algún tipo de instrumento, ya sea un cazo, una cacerola o una sartén... Pero en el caso de Lorenzo, este cazo se ve, y le hace la vida un poco más complicada.

Creo que este es un cuento precioso, y que estaría genial que todo el mundo pudiera leer, sencillo y dulce: explica con mucha naturalidad algo que a todos de una forma u otra nos ha pasado alguna vez.

https://www.youtube.com/watch?v=K0usZT3LGOQ

Aquí añado algunas de las actividades que se me han ocurrido en relación a este cuento, pero vosotros podéis pensar en muchas más. Las voy a separar en actividades de concienciación y aceptación de la diversidad y actividades de introspección:

Actividades de concienciación y aceptación de la diversidad:
Cada persona tiene características diferentes, que le hacen asomarse al mundo desde ventanas diferentes. 
1.- Pensar en personas que conozcamos que tengan alguna dificultad que nosotros sepamos y explicar qué dificultad tienen. Pensar en cómo esa dificultad les puede ayudar a algunas cosas y les puede perjudicar en otras. 
2.- También podemos hacer juegos simulando dificultades; por ejemplo, buscar objetos con los ojos tapados, etc. 
3.- Pensar en qué cosas nos han servido cuando hemos jugado a las simulaciones; y qué cosas podríamos hacer nosotros para ayudar a las personas que tengan esos problemas. 

Actividades de introspección:
Cada persona tiene sus propios cazos, aquellas cosas que le pueden generar dificultades, ya sea porqué son características especiales, o porqué en algún aspecto de su vida no le están ayudando a aprovechar lo mejor posible esta. 
1.- Pensar en qué cosas no nos ayudan mucho de nosotros mismos. 
2.- Pensar en sí son cosas que se pueden cambiar o no. 
3.- En caso de que se puedan cambiar: trazar un plan sobre cómo hacerlo, puede incluir pedir ayuda, o todo lo que pensemos que necesitemos para cambiar ese aspecto de nosotros. 
4.- En caso de que sea algo que no se pueda cambiar; cambiar nuestra actitud hacía eso. Empezar a aceptar aquello cómo algo de nuestra vida que seguramente nos dificulte por una parte y por otra nos sirva o nos haya servido para algunas cosas. 

Espero que os haya gustado el cuento y lo disfrutéis mucho!

Anaïs Cerrillo. 

domingo, 15 de febrero de 2015

Emoción y Conflicto.

Este es un artículo que escribí hace años para colaborar con el portal Español de Inteligencia Emocional. Lo he encontrado ahora y he pensado que sería muy interesante poderlo compartir aquí. Espero que os guste.

Generalmente, no solemos enfocar el conflicto de la forma más productiva posible. La mayoría de las veces, desviamos el problema principal, hacía la sensación de peligro o de competencia. Sin embargo, si abordásemos el conflicto desde la perspectiva de buscar la mejor solución para todas las partes implicadas, intentando mantener el bienestar de todos, tanto en el proceso de solución de problemas cómo posteriormente, cuando implantemos estas soluciones. Los conflictos no serían una fuente de estrés y angustia, sino una forma de mejorar una situación, algo que en el futuro podríamos agradecer.
Cuando sentimos que los otros nos atacan, nos menosprecian… se activan los sistemas emocionales que nos avisan de un peligro; provocando respuestas de miedo, sumisión, ansiedad, ira, asco… para evitar la exposición a la amenaza trataremos de huir de ella, o bien disminuir el riesgo que representa; (para ello necesitaremos atacarla). Estos sistemas se activan de forma rápida, sin embargo, su desactivación tarda mucho más.
Cuando sentimos que alguien lucha contra nosotros por un mismo objetivo, activamos los sistemas de búsqueda de logro, intentando esforzarnos más para conseguir el logro. Estos sistemas pueden ser muy útiles cuando luchamos contra nosotros mismos, pero si competimos con otra persona, puede llegar a darse la situación, en que no valoremos los esfuerzos del otro, y en que queramos estar siempre por encima, sin valorar la valía de la otra persona.

Sin embargo se puede abordar el conflicto desde la empatía, explicando cómo nos hace sentir, y entendiendo cómo se siente el otro. Responsabilizándonos, de nuestra parte de responsabilidad en el problema, y buscando todos juntos una solución factible. Apoyando emocionalmente, en el proceso a todos los implicados, desde el bienestar. Cuando nos acercamos a otras personas dándoles la calma y la seguridad positiva (similar al vínculo afectivo), esta persona se siente más libre y con más creatividad para resolver el problema; con esta actitud podemos lograr que los conflictos nos unan en vez de separarnos; podemos convertir los conflictos en oportunidades para crecer emocionalmente, y también cómo familia.

Anaïs Cerrillo.

miércoles, 11 de febrero de 2015

La sexualidad y las sexualidades.


He decidido estrenarme en este espacio tratando uno de los temas que, lo queramos admitir o no, ocupa gran parte de nuestros pensamientos y de alguna forma u otra, está presente en la vida de todos.  Se trata de las sexualidades, o más conocido como sexualidad. No me gusta referirme a este concepto en singular (pronto sabréis por qué), por eso prefiero utilizarlo en plural.

Para empezar voy a dar la definición de este término (en singular) tal y como expresa la Organización Mundial de la Salud (OMS):
“Dimensión fundamental del ser humano. Basada en el sexo, incluye el género, las identidades de sexo y género, la orientación sexual, el erotismo, la vinculación afectiva y el amor, y la reproducción. Se experimenta o se expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, actividades, prácticas, roles y relaciones. La sexualidad es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos.”
Dicho esto, vemos que este término engloba una gran variedad de aspectos que tienen que ver con la persona. Estos hacen que cada persona sea única e irrepetible, y por extensión su sexualidad también. 

Es por eso que no puede existir una sola sexualidad, sino tantas sexualidades como personas la experimenten, ya sea a nivel mental, emocional y/o físico.

Por eso es importante que cada uno de nosotros vivamos nuestra propia sexualidad, independientemente de cómo la vivan los demás, teniendo en cuenta nuestros propios deseos, pensamientos y valores. Dejemos de evaluar nuestra forma de expresar nuestra sexualidad, preguntándonos si estamos haciendo lo correcto o lo normal, ya que cada sexualidad es única.
Esto no quiere decir que todas las expresiones de sexualidad sean adecuadas. Por un lado, existen derechos sexuales que debemos tener en cuenta y respetar (para aquéllos que quieran revisarlos: aquí os dejo un linck  http://www.sexarchive.info/ECS5/la_declaracion_de_los_derechos.html), con el fin de promover un desarrollo saludable de la sexualidad. Por otro lado,  nuestra sexualidad tiene un papel importante en nuestro estado de bienestar emocional, mental y físico, y en caso de no ser así, es importante ponerse manos a la obra para buscar una solución (médica y/o psicológica).
¡Espero que la lectura haya sido útil!

Si tenéis dudas en relación a vuestra sexualidad o vida de pareja; podéis acudir a nuestro servicio de asesoramiento gratuito; simplemente hay que reservar cita a través de la dirección de Gmail elbaobabpsicologia@gmail.com y os podré atender cualquier miércoles por la tarde.


Esther Valencia 

lunes, 2 de febrero de 2015

Bienvenida Esther!

Nos hace mucha ilusión, dar la bienvenida a nuestro equipo a Esther Valencia; Esther es una psicóloga que realiza tratamientos con adultos y adolescentes y es experta en terapia sexual y de pareja. 

En el Baobab realizará terapias, charlas y talleres y además tiene una actividad los miércoles por la tarde que consiste en un servicio de asesoramiento sexológico y de pareja gratuito.

A este servicio se podrán acercar todas las personas y parejas de cualquier edad, sexo, estado cívil y orientación sexual a resolver dudas sobre la sexualidad o la relación de pareja.

Para poder acceder al servicio es necesario reservar cita previa a través de la dirección de gmail: elbaobabpsicologia@gmail.com

Si queréis saber más sobre Esther Valencia, podéis consultar aquí.

Y si queréis más información sobre el servicio de asesoramiento, la podréis encontrar aquí. 


Esperamos que esta información os sea útil! Un abrazo!

Anaïs Cerrillo.

domingo, 1 de febrero de 2015

El miedo

El miedo es una de las emociones básicas, y aunque suele preocuparnos ya que no es agradable sentir miedo; no es ni malo ni bueno, cómo el resto de emociones, simplemente es cómo una brújula que nos indica y nos da información. Si sabemos usar esa información, nos daremos cuenta de lo valiosa que puede llegar a ser.

Lo primero que tenemos que conocer del miedo, y en lo que nos centraremos en este escrito, es que dentro de esta palabra tan amplía, se incluyen diferentes emociones, que comportan diferentes sensaciones y que podríamos separar en varias categorías más pequeñas…

-Por una parte están los Miedos evolutivos, que son muy típicos en ciertas edades y tienen que ver con temas que han sido importantes durante nuestra evolución para la supervivencia. Son el miedo a la oscuridad, a quedarse solo... sobretodo son muy típicos alrededor de los 4 años.

-Luego están los Miedos asociados a deseos; cuando pensamos que algo tiene un gran valor está el miedo a perderlo o no conseguirlo... Aquí estaría el miedo al fracaso, y miedos asociados a elementos relacionales, cómo pueden ser los miedos dentro de una pareja, etc. (Estos últimos también están asociados a una falta de autoestima, puesto que este miedo aumenta en la medida en que pensamos no sólo que el otro se valioso, sino que lo es mucho más que nosotros mismos...). Este grupo de miedos deben ser vigilados muy de cerca puesto que sus consecuencias pueden ser muy negativas.

-También están los Miedos básicos. Estos son miedos que compartimos todos los humanos en mayor o menor medida; y que están unidos a cosas que son tan importantes para nosotros, que tienen el gran poder de modificar y determinar nuestra trayectoria vital. son:
-El Miedo a la muerte y la enfermedad.
-El Miedo a quedarse solo (miedo a no ser aceptado ni querido por nadie).
-El Miedo a la ruina y el fracaso.

-Y Por último los Miedos ansiosos. Estos son los miedos que están fuertemente relacionados con niveles muy altos de ansiedad, cómo pueden ser las fobias. También aquellos asociados a rasgos personales estables. (Aquellas personas que describiríamos cómo miedosas o sufridoras).



La parte de todo esto que entraría dentro de la inteligencia emocional es conocer el tipo de miedo que cada uno tiene, saber qué lo provoca y por último aprender estrategias para poder gestionarlo.

Anaïs Cerrillo.