jueves, 18 de diciembre de 2014

La taza de té


Hoy os traigo un cuento sobre aprender a desaprender. Desaprender es mucho más importante de lo que nos creemos, en algunos casos puede ser incluso más importante que aprender. En nuestra vida, hemos recibido miles de lecciones de unos y otros maestros; pero muchas de esas lecciones no son cosas que hayamos integrado y flexibilizado, son cosas que hemos copiado literalmente y las hemos aplicado de forma rígida: es decir, hemos cogido aquello que nos han dicho y no nos hemos atrevido a saltarnos jamás esa regla: quizá porqué admiramos o respetamos demasiado al maestro que nos la enseñó. Pero por muchos maestros, y aunque puedan ser muy buenos,   que uno encuentre en su vida, no hay mejor maestro que uno mismo, y su misma vida. Por eso es importante aprender a desaprender. 




Hace mucho tiempo un joven muchacho, deseoso de aprender nuevos conocimientos, acudió al viejo maestro con la esperanza de que lo tomase como discípulo.

El viejo sabio tras escuchar las palabras del muchacho, decidió aceptarlo como alumno y enseñarle todos sus conocimientos.

“Muchacho, ven mañana al despuntar el alba y recibirás tu primera enseñanza”.

Y así lo hizo el muchacho. En cuanto el sol empezó a asomarse por el horizonte, el joven discípulo se presentó en la casa de su maestro.

“Ven muchacho”, le dijo el joven sabio. “Tomemos una taza de té”.

Puso delante del joven una taza y empezó a servir el té . Sin embargo, en vez de pararse cuando la taza estaba llena, siguió vertiendo el líquido hasta que la tetera quedó completamente vacía.

El muchacho se quedó sorprendido ante la situación que acaba de ver, pero por respeto a su maestro no quiso decirle nada.

“Por hoy ya hemos acabado”, le dijo el maestro. “Ya puedes volver a tu casa. Mañana te espero a la misma hora que canta el gallo”.

Al día siguiente el joven discípulo se presentó en casa de su maestro con la ilusión de que ese día empezasen las enseñanzas.

Sin embargo el viejo le sentó de nuevo a la mesa y le puso la taza de té delante llenándola hasta que la tetera quedó completamente vacía.

Y así pasó un mes. Un día, el joven alumno reunió fuerzas y se animó a preguntarle al maestro cuándo empezarían las enseñanzas.

“Muchacho”, le dijo el sabio. Hace un mes que empezamos con las lecciones.

“¿Cómo es posible?”, preguntó el joven. “Desde hace un mes lo único que hago es sentarme y ver como se derrama el té de la taza”.

“Al igual que la taza, estás lleno de opiniones y especulaciones. ¿Cómo vas a aprender si no empiezas por vaciar tu taza?”, respondió el viejo sabio.


Debemos desaprender aquello que no nos sirve, aquello que podemos construir de una forma diferente y más funcional para nosotros, tanto si es algo que nos enseñaron los demás cómo si es algo que en un momento nosotros mismos aprendimos porqué entonces nos iba bien. Debemos tener la valentía suficiente para ser flexibles. Que el aprendizaje y el desaprendizaje sean dos procesos dinámicos, igual de importantes e igual de valorados.

Anaïs Cerrillo.

jueves, 4 de diciembre de 2014

El verdadero valor del anillo


Hoy comparto otro cuento que me gusta mucho; es de Bucay, que me encanta y además recuerdo con cariño las veces que lo he compartido con algunos de mis pacientes y sus reacciones. Cómo todos los cuentos, tiene más poder si se usa en el momento en que la persona lo necesita. 

Hace mucho tiempo, un joven discípulo acudió a su maestro en busca de ayuda.

Su gran preocupación era que sentía que no valía para nada y que no hacía nada bien.Quería que los demás le valorasen más.

El maestro sin mirarlo, le replico: “Me encantaría poder ayudarte pero en estos momentos estoy ocupado con mis propios quehaceres. Quizás si me ayudases a solucionarlos podría acabarlos antes y ayudarte”.

El discípulo aceptó a regañadientes ya que de nuevo sintió que sus preocupaciones eran poco valoradas.

El maestro le entregó un anillo que llevaba en el dedo y le dijo: “Coge un caballo y cabalga hasta el mercado más cercano. Necesito que vendas este anillo para pagar una deuda.Y lo más importante es que trates de conseguir la mayor suma posible pero no aceptes menos de una moneda de oro por él”.

Y así el discípulo cabalgó hasta el mercado más cercano para vender el anillo.

Empezó a ofrecer el anillo a diferentes mercaderes que mostraban interés en él hasta que les decía el precio: una moneda de oro.

La mayor parte de los mercaderes se reían al escuchar la suma, salvo uno de ellos que amablemente le indicó que una moneda de oro era muy valiosa para darla a cambio del anillo.

Frustrado y cansado, el discípulo cabalgó de nuevo a casa del maestro sabiendo que no había podido cumplir con el encargo que le había hecho.

“Maestro, no he podido vender tu anillo por una moneda de oro”, le dijo cabizbajo. “Como mucho ofrecían un par de monedas de plata, pero no he podido convencer a nadie sobre el verdadero valor del anillo”.

“Tienes razón en algo”, le contestó el maestro. “Necesitamos conocer el verdadero valor del anillo”. “Coge de nuevo el caballo y ve a visitar al joyero del pueblo. Pregúntale por el verdadero valor del anillo. Y sobre todo no se lo vendas”.

Y así cabalgó de nuevo hasta el joyero del pueblo quien, tras examinar detenidamente el anillo, dictaminó que éste valía ¡58 monedas de oro!.

“¿¿58 monedas de oro??” replicó el joven asombrado.

Y con esa buena noticia cabalgó de nuevo a devolverle el anillo a su maestro.

El maestro, le pidió que se sentase y que escuchase lo que tenía que decirle:

“Tu eres como este anillo: una joya única y valiosa. Y como tal sólo puede evaluarte un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu valor?”

Jorge Bucay


Es una pena ver cómo en líneas generales muchos de nosotros nos hemos dejado evaluar, e incluso hemos permitido que nuestra opinión de nosotros mismos cambiase por lo que otras personas (que además seguramente nos conocen menos que nosotros mismos) dijeran de nosotros. Es una pena que no nos enseñen a querernos y a respetarnos por encima de las opiniones de los demás. 
Generalmente, cuando uso este cuento (que me resulta muy útil sobretodo para adolescentes), aprovecho para ayudar a reflexionar sobre si ellos/as se dejan llevar por las opiniones de los demás, sobre cómo se sienten entonces, y sobre qué otras opciones tienen. Además lo suelo aprovechar cómo entrada al trabajo de la autoestima. 

Anaïs Cerrillo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Aprender a volar.

Hacía un tiempo que no compartía ningún cuento y teniendo en cuenta lo mucho que me gustan, estaba claro que no podía continuar así! 
Hoy os traigo un cuento de un autor desconocido, pero que me gusta mucho y que suelo emplear a menudo en mis sesiones de terapia familiar. Aunque generalmente, y siempre que se puede, intento evitar medidas demasiado drásticas, si que es cierto que siempre explico que si queremos que alguien cambie, algo en nosotros mismos, algo en todos los demás, debe cambiar también... bueno, no os adelanto más... aquí tenéis el cuento:



Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó a uno de sus hombres para que los cuidara y entrenara. Pasado un tiempo, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba ya perfectamente entrenado, pero al otro no sabía qué le pasaba, pues desde el primer día estaba posado en una rama y no había forma de que echara a volar, hasta el punto de que tenían que llevarle su alimento a ese lugar.

El rey mandó llamar a varios curanderos y sanadores, pero nadie lograba hacer volar a aquel pequeño animal.

Pidió consejo a otros sabios de la corte, pero no hubo forma de moverlo de allí. Por la ventana de una de sus habitaciones, el monarca podía ver que el halcón permanecía inmóvil.

A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.

«¿Cómo lo han conseguido? Llamen al autor de ese milagro», dijo el rey.

Enseguida le presentaron a un sencillo campesino.

«¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste? ¿Eres mago, acaso?».

Aquel hombre contestó:

«Alteza, lo único que hice fue cortar la rama sobre la que reposaba. El pájaro no tuvo más remedio que empezar a emplear sus alas y echar a volar.»


Muchas veces, tenemos miedo de que las personas se enfrenten a los retos que la vida les prepara; nos da miedo que salgan heridos, que no tengan suficientes habilidades, que no puedan hacerlos... Tal vez, si nos atreviésemos a confiar más, nos daríamos cuenta de las increíbles capacidades que tienen. El papel de un ser querido no es el de evitar todos los obstáculos a otro (su pareja, su hijo...) sino el de apoyarle, acompañarle y si los necesita, ayudarle a que los supere por sí mismo. Confiar en que otro despegue sus alas, es mucho más productivo que volar por él cada vez. Confiar en las capacidades del otro le hará poder extraer aquello positivo de lo que a priori parecía negativo y sobre todo, a desarrollar capacidades, propiciar la tolerancia a la frustración y permitir alcanzar lo que realmente se quiere.

Anaïs Cerrillo. 

lunes, 10 de noviembre de 2014

Ansiedad.


Os dejo un artículo que ha escrito Anna Montané sobre la ansiedad que a mi me encanta, además es muy cortito así que se lee rapidísimo! 


Surgen muchas preguntas al hablar de ansiedad. Cuesta más explicarlo que sentirlo. Ansiedad es el nudo en el estómago mientras se esperan los resultados de una prueba médica importante, la preocupación constante que nos impide dormir o concentrarnos en lo que estamos haciendo y el miedo paralizante al enfrentarnos a algo que tememos. Son por tanto, manifestaciones físicas, emocionales y conductuales. Todos las hemos sentido alguna vez, con mayor o menor intensidad y frecuencia. Da la sensación que el cuerpo está contra uno mismo, pero la realidad es que necesitamos la ansiedad para sobrevivir. La ansiedad también es la motivación para decidirnos a actuar, la activación necesaria para movernos a buscar comida, refugio o aquello que nos lleva a cubrir cualquier otra necesidad. El problema surge cuando nos cuesta apagar el interruptor, y nos queda esa agotadora sensación de estar siempre activados y alerta, aún cuando lo que deseamos es estar tranquilos y descansar. O cuando el interruptor se enciende ante cualquier estímulo inofensivo, creando una alarma innecesaria, o con una intensidad desmesurada. Ese interruptor depende de la parte del sistema nervioso que no controlamos conscientemente (llamado sistema nervioso autónomo), y que regula entre otros procesos automáticos la respiración, la digestión o los latidos del corazón. No podemos controlarlo directamente, pero sí podemos influir de forma indirecta y conseguir que el interruptor se desactive o rebaje su intensidad. ¿Cómo? Aprendiendo a relajarnos y a manejar los pensamientos, sensaciones y emociones activadoras, reduciendo la “energía” que necesita el interruptor para dispararse o mantenerse encendido.

Si quieres saber más sobre la ansiedad, acude el próximo jueves 13 de noviembre a las 17.30h a la charla gratuita en el Centro de Psicología El Baobab, impartida por nuestra experta en psicología de la salud y adultos Anna Montané. Y si quieres aprender técnicas para manejar la ansiedad, apúntate al Taller de Relajación del jueves 20 de noviembre también a las 17.30h. Plazas limitadas, por favor confirma tu asistencia a través de la dirección de Gmail elbaobabpsicologia@gmail.com !!!

Anna Montané. 

jueves, 6 de noviembre de 2014

El pozo


El pozo, es aquel lugar que todos conocemos pero del que muy pocas personas hablan. Creo que si tenemos en cuenta que hay pozos de diferentes tamaños y características casi todo el mundo debe haber estado en uno, al menos, en alguna ocasión.

A veces no sabemos muy bien cómo hemos hecho para acabar allí, quizá andábamos descuidadamente y de repente… ¡Al pozo! Otras veces lo vemos más claro, parece la consecuencia inevitable de nuestra trayectoria… parece que vamos andando hacia el fondo del pozo, no sabemos bien cómo parar o cómo cambiar de dirección y vemos que vamos cada vez más hondo, cada vez más hondo…, pero seguimos avanzando en la dirección contraria de la que querríamos ir.

Muchos ven el pozo cómo un lugar horrible: oscuro, frío, húmedo… Un hueco, a veces tan pequeño, que no te deja moverte. Un lugar, a veces tan hondo, que no te deja ver la luz... Algunos piensan que el fondo del pozo es el lugar más bajo al que podría haber llegado, y por desgracia, un lugar desde el que es muy complicado ver la salida.





Diferentes personas hacen cosas diferentes cuando están en el fondo del pozo: hay quienes pierden la ilusión por todo (o una variante parecida: los que dejan de disfrutar con las cosas que antes sí disfrutaban), también están aquellos que son invadidos por una gran pasividad (da la sensación de que las paredes de su pozo les ahogan), les cuesta mucho hacer cualquier cosa, cómo si llevaran grandes losas de piedra sobre ellos y hubieran estado arrastrándolas desde hace mucho tiempo. También hay gente que se enfada mucho al sentirse abajo del pozo, y empieza a hacer cosas para demostrar su gran enfado; lejos de ayudarles a salir del pozo, esto suele tener un efecto sobre los demás (que generalmente no ven el pozo, ya que se trata de un pozo invisible) que hace que se alejen y no estén interesados en ayudarle a salir de allí. Hay quien llora desconsoladamente, y quién no suelta ni una lágrima… lo cierto, es que los pozos pueden ser tan diferentes, y las personas tan particulares que se pueden encontrar muchas diferencias en las actitudes de las personas que se encuentran “dentro del pozo”. 

martes, 4 de noviembre de 2014

lunes, 3 de noviembre de 2014

Las dificultades de lecto-escritura.


La lectura puede ser una actividad placentera y lúdica, con la que niños, adolescentes y adultos se diviertan. La lectura nos transporta a otros mundos, nos hace sentir emociones diferentes, amplía nuestro imaginario y es una fuente inmensa de conocimiento. Pero no todo el mundo puede disfrutar de la lectura igual. Muchas personas tienen dificultades de lectura, y esto puede repercutir en la velocidad a la que leen, en su entonación, en la comprensión de aquello que se ha leído... , y por supuesto en la capacidad para disfrutar de una actividad que a otros les puede resultar estimulante. Si la lectura fuese sólo una forma de divertirse, realmente no habría ningún problema, ya que personas diferentes se divierten de formas diferentes. Pero la lectura es mucho más que eso, es una forma muy importante de transmisión de la información y una de las principales formas de estudio. Los niños y adolescentes acceden a la información académica mediante la lectura y son evaluados generalmente mediante la escritura. Tener dificultades en la lecto-escritura se convierte entonces en un grave problema.



El dia 14 de Noviembre, vamos a realizar una charla gratuita sobre este tema, a fin de hablar sobre las dificultades de la lectura y dar inicio al taller en el que ayudaremos a padres e hijos a resolverlas o mejorarlas. Para poder inscribirse. tanto a la charla cómo al taller lo tenéis que hacer a través de la dirección de mail: elbaobabpsicologia@gmail.com o pinchando aquí 

Tanto la charla cómo el taller se realizarán en nuestro centro en Mollet del Vallès, (aquí tenéis un mapa).

El taller se realizará el sábado 22 de Noviembre de 11 a 12:30. El grupo de padres será llevado por Anaïs Cerrillo (Psicóloga Clínica), y se darán recursos para trabajar los problemas de lectura y expresión escrita y ortografía. Además se darán estrategias para ayudar a sus hijos/alumnos a afrontar las dificultades para que la autoestima no salga dañada. A la vez, en una sala paralela, Montse Soro (Psicopedagoga), trabajará con los niños, en un taller en el que practiquen lectura, expresión escrita y ortografía, a la vez que se den recursos y orientaciones para mejorar en estas áreas. El taller tiene un coste de 35€.  

Anaïs Cerrillo.


viernes, 31 de octubre de 2014

CAUSAS DE LOS PROBLEMAS DE LECTOESCRITURA

Hoy comparto una entrada escrita por Montse Soro, cómo sabéis es nuestra psicopedagoga. Esta entrada tiene relación con uno de los problemas académicos más frecuentes, que son las dificultades de lecto escritura. Es un problema que afecta a muchos personas y que dificulta mucho el aprendizaje (ya que si nos paramos a pensar, casi todo el aprendizaje tiene relación con el medio escrito: se estudia leyendo temario, se hace un examen escribiendo sobre ese temario, etc.). 
Es importante poder detectar estas dificultades y buscar alguna solución para preservar la autoestima de la persona y darle las mismas oportunidades que a los demás. 


En esta entrada nos proponemos explicar a grandes rasgos las principales causas asociadas a los problemas de lectoescritura así como la importancia del  tratamiento en relación a estos problemas.

A la hora de intervenir con niños con problemas del aprendizaje, es muy importante contar con evidencia científica para poder hacer intervenciones y reeducaciones que sean efectivas en el tiempo.
Muchas reeducaciones son castillos de arena: nos esforzamos, preparamos actividades muy bonitas, pero a los días siguientes no hay transferencia de conocimientos.
Para evitar que esto suceda, vamos a hablar de los problemas de lectura.


Sabemos que las dificultades de la lectura tienen diferentes causas. Cuando nos las planteamos, distinguimos entre dos grandes grupos: causas extrínsecas e intrínsecas, es decir: externas o internas.

Por problemas extrínsecos, nos referimos a la enseñanza de la lectura. Analizar esta cuestión, nos lleva a plantearnos: ¿Por qué hay algunos niños que aprenden a leer sin importar el método? ¿Y qué pasa con el 15 y con el 20% que no aprenden al ritmo que deberían, hay algún método del que se beneficien más? Efectivamente, el método de enseñanza de la lectoescritura será decisivo para el 20% de los alumnos con problemas de lectoescritura, que es el que nos encontraremos en nuestras sesiones de reeducación. Hay que tener en cuenta que, para todos los chicos, la falta de experiencia a nivel temprano impacta en la lectura. Por lo tanto, hay que empezar a atender las dificultades de lectoescritura tan pronto como se detecten, ya que no nos podemos permitir que el nivel de instrucción de los compañeros en la escuela avance mientras el alumno con problemas de lectoescritura se va quedando atrás.
Por problemas intrínsecos, hablamos de factores de tipo biológico. Sabemos que existen problemas de tipo cognitivos y perceptuales, visuales, atencionales… Es lógico suponer que un padre de un niño con problemas de lectura nos diría: “pero díganme de todos esos problemas mi hijo cuál tiene”. Sin embargo, la respuesta no es sencilla y a continuación abordaremos esta cuestión.

Cuando hablamos de las causas subyacentes a los problemas de lectoescritura, hay una habilidad esencial a tener en cuenta, la consciencia fonológica. La consciencia fonológica es la habilidad necesaria para entender que el lenguaje está compuesto por unidades sonoras, los fonemas. Se trata de una habilidad metalingüística –esto significa que necesita de habilidades intelectuales, atencionales y de memoria- que ayuda a ensamblar la correspondencia fonema-grafema (la correspondencia sonido-letra). En el caso del castellano, se ha encontrado que la consciencia fonológica es el principal predictor de éxito en la lectura en los primeros años de escolarización.
El dominio de la consciencia fonológica permite adquirir el procesamiento fonológico de lectura, es decir, la habilidad de leer letra por letra. Se trata de la primera habilidad lectora que se desarrolla, cuando los jóvenes lectores no son aún expertos competentes. Con el paso del tiempo y del entrenamiento y la exposición a la lectura, poco a poco se va desarrollando otra forma de acceder a la lectura: el procesamiento léxico. Mediante el procesamiento léxico, los alumnos lectores han sido capaces de desarrollar una representación mental global de las palabras, de constituir un léxico. En este punto, los lectores pasan a leer la palabra en su conjunto, como un ente global, y la lectura se automatiza y se vuelve rápida y eficiente.
Así pues, para el posterior desarrollo de la lectura, el correcto funcionamiento de las habilidades auditivas primerizas es fundamental, puesto que éstas están directamente relacionadas con las habilidades fonológicas. Además, el incorrecto funcionamiento del procesamiento fonológico también repercute en una pobre evocación y denominación de conceptos –no nombrar las palabras a pesar de saber qué son-. Los problemas a la hora de denominar palabras que el niño ya conoce, es otro indicador que nos permite sospechar si existe alguna dificultad fonológica.

Retomemos el concepto de consciencia fonológica. Hacia los 9-10 años pierde valor predictivo. En esta edad tiene que cambiar el modo de intervenir. Después de 4º o 5º de Primaria, los mejores predictores son los mismos que los de la lectura: Leer palabras, leer palabras inventadas –“no palabras”-, dar significados…
El léxico no es solamente un lugar en el que están las palabras. Cuando al leer accedo al léxico, tengo que dar sentido a eso que estoy leyendo, para hacer inferencias, tengo que tener un modelo, representar el texto y analizarlo sintácticamente, usar habilidades lingüísticas. Cuando uno lee, hace representaciones. A veces se lee una novela y se ve la película y uno dice: la película no me gustó. Mi protagonista era mejor, el lugar era distinto, etc. Porque se generó una imagen mental.
Muchos niños con problemas de lectura no generan imágenes mentales de lo que leen.

Finalmente, vamos a desmontar falsos mitos. Hace tiempo se hablaba mucho de la lateralidad cuando se trataban los problemas de lectoescritura… El 30% de las personas tiene dominancia cruzada entre ojo, mano y pie, y ello no predispone para ninguna dificultad de la lectoescritura. También se planteó: será el problema visual? A este respeto, la Sociedad Americana de Pediatría, junto con oftalmología y optometría sacaron un documento conjunto y dijeron: los problemas de lectura no son necesariamente visuales –aunque, evidentemente, si existe una dificultad visual debe ponerse remedio para que el niño pueda hacer una adquisición normal de la lectura-. Pero científicamente está demostrado que el problema en las dificultades específicas de la lectoescritura o dislexia no es visual, el núcleo del problema, como se ha dicho, es un problema fonológico, es una alteración en las áreas cerebrales del lenguaje.
A este respecto, se está barajando el problema de dificultades perceptivas simples: hay niños con audiometrías normales pero que no procesan algunos sonidos adecuadamente. Se está barajando la hipótesis de hasta qué punto hay dificultades perceptivas auditivas que afectan la lectura.

En un estudio finlandés se investigó con hijos pequeños de familias con dislexias y se dijo, vamos a ver qué oyen y qué no oyen. Resulta que niños de 6 meses, de familias disléxicas, que luego presentaron patrones disléxicos, perciben los sonidos de manera diferente, como comprimidos. Eso se traduce en sílabas que se pierden, como la “S” del plural en castellano, que no se escuchan… por lo tanto la percepción es muy importante.


El problema no es solo la percepción, sino también la categorización de los sonidos. Por ejemplo, con los colores hacemos categorías muy claras. Con los sonidos sucede igual. Hay niños que no categorizan adecuadamente los sonidos, y la L y la R son el mismo sonido. Se trata de la misma dificultad fonológica, para saber dónde empieza y dónde acaba un sonido.

Cabe recordar, sin embargo, que aunque en muchos casos de dislexia se cumple que la naturaleza del problema es fonológico, encontramos algunos alumnos disléxicos con una primera adquisición de la lectura similar a los otros compañeros pero que, sin embargo, cuando en una segunda etapa tendrían que automatizar la lectura, su evolución parece quedarse estancada. Lo que sucede con éste segundo grupo de alumnos –muchas veces infradiagnosticados por su correcta adquisición de la lectoescritura en las primeras etapas- es que no presentan problemas en la ruta fonológica pero sí en la ruta léxica de acceso a la lectura. Estos alumnos hacen una correcta conversión grafema-fonema, pero tienen problemas en la construcción de representaciones mentales globales de las palabras. Esto es así porque la localización de la disfunción cerebral es distinta en los casos de dislexias fonológicas y este segundo tipo de dislexias, denominadas comúnmente dislexias superficiales.

Es frecuente encontrarnos con niños que tienen afectadas las áreas cerebrales responsables de los dos tipos de rutas y, por lo tanto, presentan perfiles mixtos de dislexia.

Finalmente, una última habilidad secundaria que puede estar deficitaria en relación a la lectoescritura, es la poca vigilancia y autocorrección. La vigilancia y la corrección son decisivas para llegar a la comprensión, porque es cuando se enciende la bombilla, tú estás leyendo y no estás comprendiendo, o estás leyendo y te estás desconectando. Y hay niños que leen, leen, leen, y uno dice: ¿te enteraste? Y dice “No”. Cargar el procesamiento implica, qué necesito yo para progresar: nivel de atención, memoria y procesamiento.


Después de lo que acabamos de exponer, ante un caso de dificultades de lectoescritura uno se  debe plantear: ¿En qué punto el procesamiento está afectado? El problema es a nivel inicial, en las habilidades fonológicas, y por lo tanto de asociación grafema-fonema? ¿O se trata de un problema en un área superior del procesamiento, como es la representación,  es decir, en el léxico? ¿Qué debemos hacer ante el caso? ¿Cómo debemos actuar como padres y profesionales antes las dificultades de lectura de nuestros niños? Les propongo una reflexión: Si llegan una mañana y su coche hace un ruido extraño, ¿qué hacen? Lo lógico sería decir: si el coche funciona mal, no lo arranco, porque podría agravar el problema.

¿Qué hace un padre delante de la dificultad de lectoescritura de su hijo? “Si mi hijo tiene problemas de lectura, pues que lea más”. Pero nos encontramos con chicos que tienen aversión a la lectura… Es como si yo tengo una dioptría de 4 y me dicen: “Esfuércese, lea lo que pone allí”, y yo me esfuerzo. En estos casos no es cuestión de esforzarse, más allá de la motivación, es un procesamiento que no funciona. ¿Cómo fuerzo yo la máquina? Hay que desmontar la máquina, mirar que punto del procesamiento falla y rápidamente ajustar ese punto. Hay que ir rápido, porque los cursos escolares van avanzando, y las exigencias existen.


Estos niños se benefician de una reeducación específica para sus características particulares, y los beneficios son más rápidos cuanto más tempranamente se intervenga. Siguiendo con la metáfora anterior, un coche que no funciona correctamente debería ser llevado al mecánico en vez de dejarlo rodar y esperar a que el problema acabe perjudicando a otras áreas. De la misma manera el mecánico lo primero que debería hacer sería determinar dónde está el problema y trabajar con ese problema; en vez de aplicar un “plan general para coches que no funcionan bien”. 

Montse Soro. 

jueves, 9 de octubre de 2014

Constelaciones familiares. ¿Cuantas cosas se pueden constelar a la vez?


Hoy os traigo un artículo de Hedy que habla sobre el número de cosas que se pueden constelar a la vez, espero que os guste. Ya sabéis que si queréis asistir al taller de constelaciones aquí encontraréis todos los datos sobre las fechas, horas, etc. Si os interesa asistir a algún taller pero no os es posible por incompatibilidad horaria. nos lo podéis comunicar a través de la dirección de mail (elbaobabpsicologia@gmail.com) y os avisaremos si realizamos ese taller de nuevo más adelante. 


¿SE PUEDEN CONSTELAR VARIAS COSAS A LA VEZ? 

Algunas personas vienen con varias cosas entre manos, intentando resolver todo rápidamente, ya sea porque les está resultando muy difícil sostenerlo o porque no quieren enfrentarse a lo que están viviendo. 

Ante estas situaciones es imprescindible que la persona elija qué es en el momento en que va a constelar lo más urgente o importante, ya que para enfocar una constelación necesitamos tener un objetivo concreto y claro. Por eso antes de empezar la constelación el terapeuta pide a la persona que exprese con claridad este objetivo, o demanda. Cuando la persona tiene claro qué quiere conseguir (y no lo que no quiere) el proceso terapéutico ya ha comenzado y es mucho más fácil que las semillas que surjan del trabajo con la constelación encuentren tierra fértil para que se den los cambios que desea. 



Si hubiera varias demandas no se puede focalizar el trabajo y nos perderíamos en un mar de caminos diferentes. Lo que si que pasa algunas veces es que estos temas aparentemente diferentes nacen del mismo lugar y sanando uno los demás también sanan. Pero esto generalmente no lo sabremos hasta posteriori.

Hedy Kramer

lunes, 29 de septiembre de 2014

Constelaciones familiares, beneficios de hacer de representante.

Se puede participar en una constelación o bien constelando algún problema o bien cómo representante. En este segundo caso, se puede participar tan sólo cómo observador o cómo representante activo. En el siguiente artículo Hedy, explica un poco más sobre la figura del representante y qué beneficios puede tener para una persona asistir cómo representante a un taller de constelaciones. Espero que lo disfrutéis!


CONSTELACIONES FAMILIARES: Beneficios de hacer de representante 

Se habla mucho de los beneficios de hacer una constelación pero no se habla tanto de cómo nos puede enriquecer asistir como representantes o como observadores. Pero lo cierto es que la mayoría de personas que vienen a un taller salen con la sensación de llevarse luz y claridad para su vida. 

Las constelaciones tratan temas universales y por eso vemos fácilmente reflejados aspectos de nuestra propia vida en lo que está pasando (situaciones, emociones, actitudes ...). Curiosamente muchas personas relatan que los han elegido para representar temas que les tocan muy de cerca, como si los hubieran elegido expresamente. Y aunque la situación o dificultad concreta que está trabajando una persona nunca será exactamente igual que la de otra, suele despertar una fuerte empatía que abren nuevas perspectivas y resultan sanadores tanto para las personas que trabajan como para los representantes . 

Además, al ponernos al servicio de otra persona nos abrimos a un espacio interno muy valioso acompañar sin sin juicio. Y en este espacio el corazón se abre, los pulmones se ensanchan y podemos conectar con una profunda sensación de gratitud con la vida.
Hedy Kramer

Podéis consultar aquí las fechas y horas de los talleres y charlas sobre constelaciones familiares que próximamente realizaremos en nuestro centro de psicología en Mollet del Vallès. 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Constelaciones familiares

Pronto realizaremos una charla y un taller sobre constelaciones familiares, y cómo es natural, nos asaltan muchas dudas; para intentar dar una respuesta a estas dudas, vamos a intentar ir publicando algunos escritos de Hedy Kramer, la psicóloga que llevará todo el tema de las charlas y talleres de constelaciones y así poco a poco iremos sabiendo un poco más sobre el tema. El primer artículo es sobre constelar, ¿qué es? ¿qué se hace? y os traeré dos más, uno que habla sobre los representantes en la constelación y otro que lo hace sobre la cantidad de temas que se pueden representar en cada constelación. 
Espero que los disfrutéis muchísimo! 

¿Qué se hace en una constelación?

Se puede asistir a un taller de constelaciones para constelar un tema propio o como representante. Las personas que constelen exponen un aspecto de su vida que les está resultando difícil o doloroso y el resto de participantes del grupo ayudan a esta persona prestándose a representar la situación, actuando cómo si fueran las personas implicadas en la circunstancia. 



Para entenderlo más fácilmente pondré un ejemplo. En el caso de una mujer que venga a trabajar un conflicto en su relación de pareja se podría empezar escogiendo una persona del grupo para representar esta mujer y otra persona para representar la pareja. Y según el caso concreto podrían añadirse otras personas que podrían tener relación con este tema: los padres de ella, los hijos, antiguas parejas... Se colocan en el espacio (el uno ante el otro, de lado, de espaldas...) y así vemos como el cliente percibe la relación entre las personas que coloca. 
A partir de aquí las personas que actúan como representantes simplemente se dejan llevar por lo que sienten (a veces surgen emociones, ganas de hacer cierto movimiento, de acercarse o alejarse de alguien...). Y van aflorando las dinámicas que se dan entre ellos y que nos ofrecen las pistas para saber hacia donde mirar y que nos van guiando hacia el camino de solución.

Hedy Kramer. 

Aquí puedes consultar las fechas y horarios de la charlas y el taller que Hedy realizará en nuestro centro de Psicología en Mollet del Vallès. Estaremos encantadas de que vengáis! 

jueves, 18 de septiembre de 2014

Autoestima, segunda parte.


La visión es la misma, pero la mirada es distinta: así terminaba el primer post sobre autoestima. Puede parecer poco importante, pero la manera como nos percibimos y nos juzgamos nos hace sentir de una u otra manera y acaba influyendo de manera decisiva en nuestra vida. 

Pongamos un ejemplo: los retos que asumimos. Cuando nos sentimos capaces y válidos tenemos más fuerza y optimismo para emprender un proyecto (ya sea un viaje, unas reformas, un cambio de trabajo, una nueva afición...da igual). Si nos sentimos inseguros o poco hábiles, nos da miedo y preferimos no movernos de donde estamos, o que alguien nos lleve de la mano, y así dejamos escapar trenes y oportunidades cuando estamos a tiempo de hacerlo. 

Al igual ocurre en las relaciones con los demás: según como nos vemos, tanto nos abrimos a conocer, a expresar e incluso a elegir. Si me siento poco hábil o apto socialmente, me da apuro conocer gente nueva por si parezco torpe, temo darme a conocer por si me lastiman y tiendo a conformarme con lo primero que pille, aunque no sea lo que más me convenga... porque aunque me dé cuenta que esa amiga/o, jefe/a o pareja no congenia conmigo, se aprovecha de mí o me hace sentir mal, no me siento con derecho a elegir si creo que tengo pocas opciones en la vida, me considero poquita cosa o poco “merecedor/a” de algo mejor. 

Pero todo eso puede cambiar. Y sólo puedes cambiarlo tú: trabajando la mirada con la que te ves, el lenguaje con el que te hablas, el juicio con el que te valoras (o condenas) y las heridas que no han cicatrizado bien. Todo ello requiere tiempo y esfuerzo, pero sobre todo ganas: ganas de sentirte mejor.


¡Apúntate a nuestro taller y aprende a mejorar tu autoestima!

Anna Montané.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Calendario Septiembre-Octubre

Ya tenemos nuestro calendario para septiembre-octubre!
Hemos estado trabajando con mucha ilusión para poder crear este calendario y nos haría mucha ilusión que participaseis en nuestras actividades o que nos propusierais otras que penséis que pueden ser interesantes:

Todas las charlas y talleres se harán en nuestro centro de psicología en Mollet del Vallès.



Recordad que para asistir a cualquier actividad (tanto charlas cómo talleres) debéis inscribiros a través del gmail ( elbaobabpsicologia@gmail.com ) indicando vuestro nombre, dirección de mail, número de teléfono y en el caso de que sea una actividad en relación con los niños la edad de los peques. Reservamos las plazas según el orden de inscripción a través del mail, así que es muy importante que sigáis ese procedimiento.
En estos lincks podréis encontrar toda la información en relación a los próximos eventos:
TallerTDAH; el taller dura 2 días en dos sesiones dobles de 1,5 horas. 
Taller autoestimaadultos: este taller dura 4 días en 4 sesiones de una hora. 

Si hay cualquier duda estaremos encantadas de resolverla!

Anaïs Cerrillo.

martes, 9 de septiembre de 2014

El Sabio


Creo que cada cuento tiene algo especial, cada uno tiene "su momento" y "su magia" pero todos los que comparto en esta sección me encantan. Este es muy cortito, lo que lo hace apto para cualquier ocasión, porqué no siempre necesitamos grandes parrafadas para reflexionar. 



Un sabio, cierta tarde, llegó a la ciudad de Akbar. La gente no dio mucha importancia a su presencia, y sus enseñanzas no consiguieron interesar a la población. Incluso después de algún tiempo llegó a ser motivo de risas y burlas de los habitantes de la ciudad.

Un día, mientras paseaba por la calle principal de Akbar, un grupo de hombres y mujeres empezó a insultarlo. En vez de fingir que los ignoraba, el sabio se acercó a ellos y los bendijo.

Uno de los hombres comentó:

- "¿Es posible que, además, sea usted sordo? ¡Gritamos cosas horribles y usted nos responde con bellas palabras!".

"Cada uno de nosotros sólo puede ofrecer lo que tiene" -fue la respuesta del sabio-.






Reflexión: Sólo cuando se está verdaderamente en paz con uno mismo, cuando uno sabe apreciarse y valorarse, se puede estar por encima del intento de otras personas por hacernos sentir menos o por desvalorizar-nos.

Anaïs Cerrillo.

viernes, 5 de septiembre de 2014

El TDAH


Introducción:

El TDAH o trastorno por déficit de atención con hiperactividad es una patología compleja que afecta a muchas personas. Pertenece a una categoría más grande que son los trastornos por déficit de atención, los cuales podemos encontrar asociados o no a hiperactividad.

En la actualidad el tratamiento de este trastorno se centra sobre todo en tres esferas (psiquiátrica, psicológica y psicopedagógica/educativa).  Por desgracia, en muchos casos las partes psicológicas y psicopedagógicas no están suficientemente atendidas por cuestiones económicas. A continuación os explicaremos un poco más sobre el tratamiento y sobre nuestra idea para poder hacer ese tratamiento psicológico y psicopedagógico  a un precio más asequible.

Tratamiento:

El TDAH es un trastorno que afecta a muchas familias (ya que todos sabemos que cuando en una familia alguien lo pasa mal, lo acaban pasando mal todos). El tratamiento que se aplica en estos trastornos es psiquiátrico, psicológico y psicopedagógico. En la parte que nos toca, que es la que se refiere a la psicología, el tratamiento se compone de dos vertientes:

-La vertiente clínica sería la que se encarga de dar recursos a los padres para que tengan más herramientas para la educación y la crianza de estos niños, estos recursos son: comprender mejor el trastorno, aprender técnicas de comunicación positiva, mejorar las técnicas a la hora de poner límites y normas, mejorar la forma de resolver los conflictos, etc. (Esta vertiente además incluiría una fase de trabajo con los niños en las que se podría trabajar habilidades sociales y autoestima).
-La vertiente psicopedagógica es la que se encarga de dar recursos a los niños para que puedan optar a un mayor éxito académico. En esta vertiente se explican las formas en que es más efectivo realizar el trabajo escolar, técnicas para mejorar la concentración y se ayuda a mejorar el control de impulsos. 

Ambas vertientes pueden ampliarse y trabajarse en mayor o menor profundidad.

Nuestro objetivo:

Al plantear un taller sobre TDAH nuestro objetivo ha sido poder acercar a todas las familias que lo necesiten,  el tratamiento de los aspectos más básicos que necesitan ser tratados en el TDAH, en formato grupal y a un precio asequible.

La organización del taller sería la siguiente:

Viernes 26 de Septiembre de 18 a 19h.
1º Sesión de presentación. Conducida por Anaïs Cerrillo (Especialista en psicología clínica, psicología de la salud y psicología infanto-juvenil) y Montse Soro (Psicóloga psicopedagoga).
Se trata de una sesión gratuita en la que explicaremos qué haremos en el curso y algunos aspectos sobre qué es el TDAH y qué se necesita trabajar en estos casos.
Sábado 4 de Octubre de 10 a 11:30
Los padres conducidos por Anaïs Cerrillo trabajarán sobre:

La naturaleza del problema y cómo puede repercutir en las dos grandes esferas de la vida del niño: el hogar y los aprendizajes escolares. 

Problemas asociados (comórbidos) y relación del problema con las relaciones sociales. 

Medicación: beneficios y efectos secundarios. 

Importancia de los hábitos alimentario y sueño. 

(Al final de la sesión se entregará un breve resumen con las pautas para los padres).
Al mismo tiempo, en la sala contigua, los hijos, conducidos por Montse Soro trabajarán sobre:

Actuaciones dirigidas a mejorar las habilidades académicas del niño y el comportamiento mientras hace los deberes:

-       Hábitos y rutinas.

-      Técnicas de estudio (deberes y estudio)

(Al final de la sesión se entregará un documento con las recomendaciones para los padres).
Sábado 11 de Octubre de 10 a 11:30
Los padres conducidos por Anaïs Cerrillo trabajarán sobre:

Técnicas para el manejo de conducta de sus hijos. (Resolución de conflictos, comunicación positiva, cómo poner límites...)
  
(Al final de la sesión se entregará un breve resumen con las pautas para los padres).
Al mismo tiempo, en la sala contigua, los hijos, conducidos por Montse Soro trabajarán sobre:

Mejora del autocontrol y la impulsividad.
Focalización de la atención

(Al final de la sesión se entregará un documento con las recomendaciones para los padres).

Tanto para asistir a la sesión informativa cómo para poder acceder al curso completo se requiere inscripción previa. El precio del curso completo es de 70€, precio que incluye todas las sesiones de los padres (puede acudir la pareja) y del hijo. El lugar de realización será en nuestro, El Baobab. Psicología en Mollet del Vallés (Passatge Frances Macià local nº2). Para cualquier consulta, pueden contactar con nosotras a través de la siguiente dirección de mail: elbaobabpsicologia@gmail.com
Para futuras promociones de este mismo curso os recomendamos seguir la página de Facebook en la cual vamos publicando los eventos.


Anaïs Cerrillo. 

martes, 2 de septiembre de 2014

Autoestima, parte 1.

Ahora vamos a empezar un bloque temático sobre la autoestima, queremos hacer varios artículos sobre este tema para que cada uno pueda profundizar hasta dónde le interese. Este primer artículo lo ha escrito Anna Montané, psicóloga experta en psicoterapia de adultos, aunque considero que es adaptable a todas las edades. 



Cuando algo no nos gusta, lo evitamos. Es fácil evitar el olor a tabaco, cambiándonos de lugar en una terraza, lavando la ropa después de un concierto. O el sabor amargo del café, añadiéndole leche y azúcar o tomando otra bebida. Podemos evitar ponernos ese jersey de lana que nos pica y nos hace sentir incómodos. Pero cuando aquello que no nos gusta es parte de nuestro propio cuerpo o carácter, no podemos alejarnos de ello. No podemos dejar de oír nuestro timbre de voz, de sonrojarnos como un tomate en ciertas situaciones, de ver nuestra cara en el espejo cada mañana…

Sentir rechazo hacia algo que va pegado a uno, que forma parte de uno, es muy doloroso. Y a nadie le gusta sentir dolor o rechazo, y por ello nos protegemos como sea, evitando que se exponga aquello que no nos gusta, disfrazándolo de alguna manera, o intentado ser lo menos consciente de ello. A veces dejamos de ir a fiestas o a ciertas reuniones sociales para impedir que se manifieste esa empedernida timidez que nos hace sentir pequeñitos ante los demás, o evitamos ir a la playa para que no se vean unos quilos de más. Otras veces incluso uno recurre al fanfarroneo, ya lo dice el refrán: dime de qué presumes y te diré de qué careces. ¡Seguro que alguien te viene a la mente que encaje con ello! Y quizás has pensado alguna vez: ese/a tiene demasiada autoestima. Pero en realidad tiene una autoestima débil, que intenta proteger con un armazón de chulería para que nadie se percate de sus fantasmas.


No podemos hacer grandes cambios en nuestro cuerpo, en nuestra forma de ser: pero sí podemos cambiar la forma cómo nos percibimos, cómo nos hace sentir. La visión es la misma, pero la mirada es distinta.

Anna Montané

miércoles, 27 de agosto de 2014

Reeducaciones

En esta entrada hablaremos sobre las reeducaciones, las reeducaciones son tratamientos psicopedagógicos que pueden ayudar a los niños con problemas escolares a resolver estos problemas, a continuación explicamos con un poco más de detalle varios aspectos en relación a las reeducaciones. 

¿Qué es reeducar?
Reeducar es ayudar al niño en las áreas del aprendizaje y del desarrollo por medio de material especializado en aquellos aspectos donde aparecen dificultades, creando la base necesaria en que se apoyarán todos los aprendizajes escolares (Serrate, 2009).

¿Qué necesitamos antes de empezar a reeducar?
Para poder comenzar un programa reeducativo, debemos saber el perfil del alumno: en qué áreas presenta más dificultades y en cuáles presenta unas mejores capacidades. Para ello, debemos hacer la evaluación diagnóstica pertinente, por medio de la pasación de los tests adecuados.
Esto es especialmente necesario y conveniente en los casos en los que existe un desfase importante entre una o más áreas del aprendizaje respecto a las demás, ya que nos permitirá ajustar el diagnóstico de dificultad específica del aprendizaje.

¿En qué se basa un programa reeducativo?
Un programa reeducativo se basa en ejercicios de tareas de los siguientes aspectos:
·         Conceptos básicos.
·         Lectoescritura.
·         Lenguaje: vocabulario, expresión escrita, comprensión de textos, sintaxis…
·         Cálculo matemático.
·         Atención.
·         Psicomotricidad y estructuración espacio-temporal.
·         Ortografía.
·         Técnicas de estudio.


Actualmente, en nuestro centro, contamos con la opción de acceder a becas que permiten sufragar los gastos derivados de la reeducación, permitiendo a todo tipo de familias acceder a estos tratamientos si los necesitan. 

Montse Soro. 

lunes, 28 de julio de 2014

La indefensión aprendida.

Hace poco compartí en mi Facebook, algo que generó mucho interés, se trataba de una entrada sobre la indefensión aprendida.

No sé si conocéis el concepto de “indefensión aprendida”; viene a describir, que cuando uno intenta algo muchas veces, con todo su entusiasmo y todos sus recursos y no lo consigue no sólo se frustra sino que además aprende algo sobre sí mismo y es “no soy capaz”; este “no soy capaz” se va impregnando cada vez más con los diferentes intentos frustrados y finalmente se tiene tan asumido que se acaba convirtiendo en un “no voy a intentarlo”. Esto tiene mucho sentido, ya que si yo lo he intentado tanto cómo podía y jamás ha dado resultado, si yo ya he comprendido que no soy capaz de hacer aquello ¿Por qué debería seguir intentándolo? ¿Para frustrarme cada vez más? ¿Para volverme a asegurar de qué realmente no soy capaz?

Este concepto tiene un calado muy importante, ya que a partir del momento en que uno empieza a considerarse a sí mismo incapaz, esto tiene repercusiones en su autoestima, su autoconcepto y en su motivación. (Es por esto, que se acaba recurriendo a no intentarlo: ya que si se sigue intentando, una vez tras otra esperamos encontrarnos con el fracaso y que de nuevo la autoestima, el autoconcepto y la motivación, salgan dañadas; en una estrategia por preservarlas, se deja de intentar).

Desgraciadamente esto es lo que aprenden muchos niños con problemas cuando sus problemas no son tratados; por ejemplo, un niño con problemas atencionales al que no se le da ninguna ayuda para mantener su atención fijada, o del que ni siquiera se llega a detectar que hay un problema atencional, no sólo se sentirá incapaz sino que además es muy probable que reciba comentarios negativos sobre su forma de ser, (ya que es probable que los otros le juzguen sin saber qué pasa realmente). En este caso deberemos pensar, que aquellos otros que le hacen comentarios están poniendo palabras (que pueden estar muy equivocadas) a su experiencia, y que el niño, que aún no tiene mucho recorrido, acogerá esas palabras para definir su experiencia y por tanto a sí mismo. En este ejemplo, no es difícil encontrar a niños con problemas de atención que han sido descritos por figuras que ellos consideraban importantes (cómo pueden ser maestros, compañeros, familiares…) cómo vagos. Aquellos que incorporan esto en su autoconcepto, pasan posteriormente a llamarse así ellos mismos, y esto puede ayudar a que posteriormente actúen de esa forma y se justifiquen a sí mismos mediante el autoconcepto “No, es que yo… soy un vago…”. Si os fijáis se acaba creando un círculo negativo muy difícil de romper, y cuanto más tiempo lleva “circulando” más complicado de romper es aún, ya que el niño incorpora cada vez más y más evidencias de que aquello es cómo cree que es (y cómo actúa en consecuencia a lo que cree).



Una de las preguntas que surgió a partir de esto iba relacionada con cómo evitar sentir la frustración que se genera: creo que el sentimiento de frustración cuando intentas algo con todas tus ilusiones y no te sale es inevitable. Lo que si podemos hacer es intentar que esta frustración se pueda usar de forma positiva, (para ayudar a mejorar y adquirir estrategias para luego poder hacer frente a aquella dificultad, más preparados y superarla) o ayudar a aceptar los límites propios, aceptar que no siempre se puede conseguir todo y ayudar a ver aquellas cosas que sí puede conseguir. Se optará por una opción o la otra dependiendo de la persona, de la situación, de aquello que le haya frustrado, del empeño que haya puesto…

Esto no sólo sucede en los casos de problemas de aprendizaje, también puede pasar en los niños con otros tipos de problemas, cómo pueden ser los problemas con el estado de ánimo, o los de comportamiento. Por ejemplo un niño que no es capaz de controlar su ira, y nadie le enseña formas de hacerlo que sean adecuadas para él, también puede llegar a pensar que jamás podrá controlarlo.

Cómo idea general, deberíamos hacer lo posible por que las personas no tuvieran que sentir-se indefensas frente a aquello que les sucede, y ayudarles a generar estrategias o soluciones; por ejemplo, en el caso de los problemas de aprendizaje las reeducaciones pueden ayudar mucho, y en el caso de los problemas de comportamiento, las terapias psicológicas pueden enseñar los recursos necesarios tanto a los niños cómo a sus familias. Ante cualquier duda siempre es mejor consultar cuanto antes, ya que si no es necesario no se debería iniciar ningún proceso terapéutico y si sí lo es, es mejor cuanto antes se inicie.

Me gusta mucho este vídeo que demuestra en muy poquito tiempo, los efectos de la indefensión aprendida en adolescentes. Espero que os guste.


Aunque en mi descripción me baso más en la infancia y en el vídeo en la adolescencia, la indefensión aprendida puede estar presente en todas las etapas de nuestra vida. Algunos adultos aún tienen algunas cosas que les limitan, algunas cosas de las que no se creen capaces, algunos límites creados en su mente y que no se atreven a superar.

Comparto también un cuento que habla sobre esto, a mí me encanta, espero que lo podáis disfrutar también mucho.


Anaïs Cerrillo.

El elefante encadenado.

Hoy os traigo un cuento que me encanta, es un cuento que habla sobre la indefensión aprendida, es un cuento de Jorge Bucay, que es un escritor que me encanta, y escribe cosas maravillosas.

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales... Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?».
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez.
Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro...
Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede.
Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza...
Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de  estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré.
Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca. Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos:
No puedo y nunca podré.
Jorge Bucay.

Os dejo también el enlace al vídeo: (por si no preferís el audio en vez de la lectura!).


Actividades que se pueden hacer en relación a la lectura.

(Será necesario adaptar las actividades al nivel de desarrollo y de introspección de las personas con las que las realizamos, pero en líneas generales aquí os propongo algunas sugerencias!):

1.- Pensar sobre qué les sugiere el cuento (se puede ayudar a buscar una palabra que resuma la esencia, hacer un pequeño resumen…).

2.- Ayudar a buscar ejemplos en su vida en los que les haya pasado algo similar a lo sucedido al pequeño elefante... incluso que cosas propiciaron que dejase de intentar estirar, que otras le animaban a seguir estirando,...

3.- Reflexionar sobre si esto podría suceder también a otras personas (se puede acompañar de ejercicios de empatía con personas cercanas en caso de que estén pasando por procesos de indefensión aprendida...).

Otras actividades para ayudar a disminuir la indefensión aprendida :

Hay muchas actividades que se pueden hacer para ayudar a los peques a ayudar a disminuir la indefensión aprendida, algunas son actividades que podemos llevar a cabo en casa, en familia, de forma lúdica y divertida y en algunos casos en los que la indefensión se convierta en una dificultad importante se requerirá ayuda psicológica profesional. Aquí os dejo, algunas ideas con las que se puede trabajar en familia, de forma suave i divertida:

1.- Ayudar a encontrar aquellas cosas de las que sí es capaz (reforzamos así la idea contraria, la idea de ser capaz de hacer muchas cosas aunque algunas no nos salgan tan bien).

2.- Demostrarle que nosotros nos equivocamos a veces también en algunas cosas y que aún así lo seguimos intentando. Sería muy divertido hacer algo así como “el juego de los errores”…  Proponiendo a las otras personas hacer algo que les resulte muy complicado pero que sea asumible con la ayuda de los otros miembros, que en un primer intento no salga bien y que más adelante se pueda conseguir. Así tenemos la oportunidad de enseñar formas correctas de asumir los errores y de seguir luchando.

3.- Generar un “árbol de los deseos” con las cosas que a cada uno le gustaría ir mejorando (así tendremos una idea de qué cosas son las que considera que se le dan peor y podremos buscar maneras de ayudarle en esas cosas concretamente).


Hay un montón de técnicas y actividades que pueden ayudar a disminuir la indefensión aprendida y que pueden ser muy divertidas para practicarlas en familia, pero diría que a nivel general, estas son las que se pueden adaptar a un mayor número de familias diferentes y de edades diferentes.

Espero que hayáis disfrutado el cuento y si os apetece practiquéis alguna de estas ideas en casa.

Anaïs Cerrillo.

lunes, 21 de julio de 2014

El Bambú Japonés.

Muchos de los procesos que hacemos no son visibles a simple vista, muchos de estos procesos requieren de otros que los sustenten, al igual que para construir la parte visible de una casa debemos construir gran parte de estructuras e instalaciones que luego no se ven... Pero vivimos de forma muy acelerada, esperándolo todo para el momento presente, sin dejar tiempo a algunas cosas que verdaderamente importan. 

Hoy quiero compartir con vosotros este cuento, que habla de la importancia de la espera, de cómo muchas veces lo que vemos es sólo la punta del iceberg de todo lo que se produce y que en general, deberíamos tener más paciencia con nosotros mismos y con los demás, también he añadido algunas actividades que podemos hacer a raíz de la lectura de este cuento así cómo algunos ejercicios que podremos hacer que ayudan al desarrollo de la paciencia, y al manejo y control de la impulsividad. Además son actividades en las que se puede disfrutar conjuntamente, lo cual favorece el vínculo. Son ejercicios bonitos y sencillos que ayudan a disminuir la impulsividad, a comprender los procesos naturales y a aprender a vivir de otras maneras.. espero que disfrutéis del cuento! 



No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita sea!Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece
¡más de 30 metros!

¿Tardó sólo seis semanas crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo… Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos…

Tenemos prisa con el crecimiento de nuestros hijos, prisa cuando conducimos... nosotros mismos hacemos las cosas con prisas... no se sabe bien por qué…

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés…
¿Para qué?

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes…
quizá solo estés echando raíces….

Actividades que se pueden hacer en relación a la lectura 

(Será necesario adaptar las actividades al nivel de desarrollo y de introspección de las personas con las que las realizamos, pero en líneas generales aquí os propongo algunas sugerencias!):

1.- Pensar sobre qué les sugiere el cuento (se puede ayudar a buscar una palabra que resuma la esencia, hacer un pequeño resumen..).

2.- Ayudar a buscar ejemplos en su vida en los que les haya pasado algo similar a lo sucedido al bambú japonés... incluso que cosas propiciaron que el crecimiento fuese "por dentro", que cosas les ayudaron, cuales les dificultaron...

3.- Reflexionar sobre si esto podría suceder también a otras personas (se puede acompañar de ejercicios de empatía con personas cercanas en caso de que estén pasando por procesos de crecimiento o cambio interior importantes...).

Otras actividades que se pueden hacer para cultivar la paciencia y disminuir la impulsividad:

Hay muchas actividades que se pueden hacer para ayudar a los peques a controlar la impulsividad excesiva, muchas de ellas son actividades que podemos llevar a cabo en casa, en familia, de forma lúdica y divertida y en algunos casos en los que la impulsividad se convierta en una dificultad importante se requerirá ayuda psicológica profesional. Aquí os dejo, algunas ideas con las que se puede trabajar la impulsividad en familia, de forma suave i divertida:

1.- Plantar una flor, o una planta que dé frutos cómo una hortaliza, verduras... (esto puede ir bien también para niños que no quieran comer mucha verdura...!!) en familia se organizará un "planing" para cuidar a la planta, se observará el proceso lento y natural de desarrollo del vegetal y se aprenderá que muchas veces las cosas llevan su propia velocidad.

2.- Hacer recetas juntos: hay recetas sencillas, cómo el pan, algunos pasteles, etc. que son divertidas para ser elaboradas con los niños, en las recetas el tiempo que necesitan los alimentos (para fermentar, para cocerse...) no se puede variar, se debe aceptar el tiempo natural, además después de la elaboración y de aprender a esperar está la gratificación de poder comérselo!

3.- Contar un cuento "por fascículos" al estilo de las mil y una noches, poco a poco se van descubriendo nuevos acontecimientos, pero para poderlos descubrir debemos esperar que llegue el siguiente ratito de contar cuentos...

Hay un montón de técnicas y actividades que pueden ayudar a disminuir la impulsividad y que pueden ser muy divertidas para practicarlas en familia, pero diría que a nivel general, estas son las que se pueden adaptar a un mayor número de familias diferentes y de edades diferentes.

Espero que hayáis disfrutado el cuento y si os apetece practiquéis alguna de estas ideas en casa.

Anaïs Cerrillo.